I. No pases por encima de un estado de tu conciencia.
II. No afectes una convicción que no tengas.
III: No te rindas ante la popularidad ni adules a la tiranía.
IV: Piensa siempre que tu eres para el cliente y no el cliente para ti.
V: No procures nunca en los tribunales ser más que los magistrados, pero no consientas ser menos.
VI: Ten fe en la razón que es lo que en general prevalece.
VII: Pon la moral por encima de las leyes.
VIII: Aprecia como el mejor de los textos el sentido común.
IX: Procura la paz como el mayor de los triunfos.
X: Busca siempre la justicia por el camino de la sinceridad y sin otras armas que las de tu saber.
DECÁLOGO DE SAN IVO (1253-1303).
Abogado. Patrono de la Abogacía.
Abogado. Patrono de la Abogacía.
I. EI Abogado debe pedir ayuda a Dios en sus trabajos, pues Dios es el primer protector de la Justicia.
II. Ningún Abogado aceptará la defensa de casos injustos, porque son perniciosos a la conciencia y al decoro profesional.
III. El Abogado no debe cargar al cliente con gastos excesivos.
IV. Ningún Abogado debe utilizar, en el patrocinio de los casos que le sean confiados, medios ilícitos o injustos.
V. Debe tratar el caso de cada cliente como si fuese el suyo propio.
VI. No debe evitar trabajo ni tiempo para obtener la victoria del caso que tenga encargado.
VII. Ningún Abogado debe aceptar más causas de las que el tiempo disponible le permite.
VIII. El Abogado debe amar la Justicia y la honradez, tanto como las niñas de sus ojos.
IX. La demora y la negligencia de un Abogado causan perjuicio al cliente y cuando eso acontece, debe indemnizarlo.
X. Para hacer una buena defensa el Abogado debe ser verídico, sincero y lógico.


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